jueves, 30 de abril de 2009

Reflexiones


Dulce inconsciencia de la infancia.Qué felicidad supuraba cada mañana, al despertar. Y cada día era una nueva aventura. Qué inconsciente era, qué inocente criatura, que tan solo anhelaba crecer y estar a la altura de la sociedad, de su familia, sin siquiera conocer el significado de tales palabras.¿Y ahora? ¿Qué me espera, tras haber alcanzado tal deseo? ¿Desolación?¿Quién tiene el derecho de qué? ¿Quién tiene la mejor oportunidad, el mejor sueño?Si había algo que me impulsaba a seguir caminando, era la seguridad que tenía en que había un abismo entre existencias, que éramos distintos, que nosotros teníamos el poder de soñar, soñar a lo grande, de crear, de mejorar. Pero, en el pequeño letargo que alcancé hace poco, comprendí que no existen tales diferencias, que no hay nada en lo que creer, que no existe nada de lo que vemos realmente. Que todo lo que hacemos, es en vano, que no habrá un futuro, que el Ser Humano, no es real.
Paraos a pensar en vuestras vidas. Hay tantos sentimientos y sensaciones que nos abruman por completo, que no nos dejan apenas respirar. Tantas emociones, tantas vidas, tantas personas distintas, tantas filosofías... ¿Pero para qué?He pasado toda mi vida queriendo soñar, queriendo viajar, conocer, aprender, mejorar. He sido lo que se puede decir Humana. Y ahora me da la sensación de haber perdido mi vida.¿Que por qué digo esto? Por que me he dado cuenta de algo. Como me dijo alguien, he alcanzado la reflexión propia de alguien de setenta años quien observa acercarse la muerte.
¿No habéis pensado nunca que sólo somos animales?Además, es curioso, en todos los sentidos de la palabra.¿Es que a caso no nacemos como un animal, de una madre y un padre, y tenemos instintos básicos y naturales?
¿A caso no vivimos como animales, (y he aquí el doble sentido de animal), buscando siempre la recompensa, estando siempre al acecho, desconfiando siempre, y, sí, por qué no, siendo salvajes? ¿Salvajemente crueles e inhumanos? Inhumanos... qué paradójico, ¿no?Y, ¿es que no morimos como tales? ¿es que, después de toda una vida de sufrimiento y rivalidad, no morimos como todos ellos? ¿No le servimos, al igual, de alimento a la Tierra?
Sí, claro que lo sabíais... ¿Pero somos realmente conscientes de ello? ¿somos realmente conscientes de que no importa lo que hayamos hecho en vida, para bien o para mal? ¿que no importa lo que soñemos o por lo que luchemos, y con qué fuerza lo hagamos? ¿No os habéis parado a pensar que nadie os recordará, que después no habrá nada?He contemplado morir a gente, y después de muertos, he contemplado cómo se convertían realmente en animales...
Allí, en la camilla de autopsias, he observado arrancar las entrañas de personas reales, como tú y como yo. O tal vez debiera decir "irreales". He contemplado esfumarse todas mis filosofías de vida, esfumarse hasta mi propia alma.Y entonces me pregunto: ¿para qué soñar?

2 comentarios:

  1. Creo qe el simple hecho de darte cuenta de eso te esta diferenciando claramente de los animales "no-humanos",de todas formas plantearlo esta bien aunqe no me guste hablar de la muerte,porqe cuando llegue no nos daremos cuenta... ais ais qe rallante eres coñe! x) no se me ocurre nada para el blog del señor de informatica,lo hare sobre cebollas asesinas o alguna tonteria de esas,aunqe ya te digo algun dia podria sacar todas las mierdas qe tengo por casa,aunqe deberia darles coherencia antes wahaha dios hoy me estoy enrollando! besines :D ñññ hoy vente a ver a mi gato william!

    Beatlechus =)

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  2. Bueno compañera de batallas AUN NO perdidas xD, no se si te lo dije...pero me gusto bastante esta entrada, creo que lo reflejas muy bien, ademas estuvimos hablando el otro dia de este tema.
    Pasate cuando puedas por mi blog, que estoy escribiendo una entrada bastante...como decirlo... ¿"interesante"?, nose, igual hasta te gusta, aunque me cuesta mucho pillarle el punto.
    1beso

    ~ María ~

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